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Cristina Varela defiende el legado de su padre

Cristina Varela nació el 28 de junio de 1990 en la Clínica de Occidente. Jairo Varela se encontraba en Pasto con la orquesta y el parto de Gloria Bonilla, su madre, fue toda una dificultad. Cuando nació lloró cuatro horas. Su primera educación la recibió en el jardín Bam Bam y luego entró al colegio Bennett, donde aprendió inglés. Se fue a vivir a Miami, donde prosiguió sus estudios en un colegio público. Al regresar a Colombia concluyó su bachillerato en el colegio Los Cañaverales.

Jairo Varela deseaba que hiciera una carrera universitaria porque eso lo llenaba de orgullo y no intervino en su decisión. Cristina eligió Ciencia Política en la Pontificia Universidad Javeriana de Cali. Más adelante, después de la muerte de su padre, adelantó un intercambio en la Universidad de San Francisco y realizó su práctica universitaria en la Alcaldía de San Francisco en 2013, en la oficina de la supervisora del Distrito 5 London Breed.

Cristina recuerda festejar sus cumpleaños en hoteles y aviones. No olvida estar a los cuatro años en la discoteca The International, de Miami, de su madrina Myriam Caro, donde la sentaban en una mesa mientras el Grupo Niche trabajaba. Le cambiaban los pañales, le daban tetero, se dormía, se despertaba bailando y su papá la arrullaba en el bus mientras regresaban al hotel. Nació haciendo parte del Grupo Niche, como un integrante más. Agradece que nunca la hubieran abandonado, ni dejarla con una persona extraña, una vez contrataron una niñera en Los Ángeles y la mordió.

Relación
Cristina siente que su relación con Jairo fue muy fuerte. Él adivinó que sería niña, mientras Gloria, su mamá, creía que sería niño. Su padre ha sido el hombre más importante de su vida. Por eso se parecen tanto, aún en el genio que los distingue, pero también físicamente. Considera que siempre vive con él, lo extraña, habla con su memoria.

La última noche, antes de morir, Jairo Varela la visitó en su casa, no pensó que no lo volvería a ver. Tenían muchos planes para realizar, lugares por visitar y heridas por sanar. Cuando le dio el beso en la mejilla, le dijo: “Te amo, mamashita”, y la agarro fuerte como si no quisiera soltarse.

Ella sintió en ese instante su amor, que la perdonó. Al otro día, cuando la llamaron a darle la noticia, lo intuyó. Esa noche lo vio en un sueño que se encontraba en un lugar oscuro y le dijo que tenía frío. Cristina le dijo que no sintiera frío porque ya no estaba vivo, que descansara. A veces lo siente cerca, pero no habla. Después del infarto del 2007, Jairo Varela tomaba sus decisiones al respecto, no se hablaba de ese tema.

Música en las venas
Cristina ama la música, corre por sus venas. Le gusta Chopin en la música clásica, considera que todos los géneros están al mismo nivel, pero le gusta la electrónica, específicamente el techhouse, el hip hop y R&B. Es una apasionada de la música de su padre, le gusta Marc Anthony, el Gran Combo, es fan de la Fania y Willy Colón. Tuvo el honor de conocer a Celia Cruz, un festival de la Calle 8 en Miami y siente admiración por ella, porque representa dignamente a la mujer.

Su padre amaba la cultura americana y eso la marcó. Ama la tecnología, veía El Padrino con él muchas veces, Malcom X, los clásicos románticos de Hollywood y las películas de guerra. El último libro que ha leído es Mambo Diablo de Joe Conzo. En cine hace poco vio “Perfectos desconocidos”, una película italiana. En televisión, prefiere Friends y series de crímenes. Le gustan los canales de cocina y practica las recetas que aprende. Su papá era adicto a Netflix desde el comienzo, ahora es la moda para todo el mundo.

Cristina Varela tiene un encanto especial, su risa. Debería reírse todo el tiempo aunque a veces se le expresa el mal genio de su padre en su cara. Ha encontrado en el Museo de la salsa Jairo Varela una manera de expresarse, el mejor laboratorio para crecer como persona, de encontrarse con ella misma y defender el legado de su padre, un auténtico creador, un visionario de la música.

Tiene un estilo de vestir. Casi siempre usa gafas negras y usa sombreros y cachuchas. Nunca cumple una cita en el horario acordado. Su mamá, quien la ama demasiado, le dice Cristy. Muchos le decimos Cris. Es Cristina Varela, es la directora del Museo que su padre deseaba que existiera. Son cinco hermanos que conforman la sociedad propietaria del Grupo Niche.

¿Cómo se transformó tu vida sin Jairo Varela?
Mi vida sin él cambio, me enfrenté a la vida, a que me digan que no, a que las cosas no siempre son como yo quiero que sean. Se fue mi coraza, mi protector, él era fuerte por mí y para mí. Hoy debo ser fuerte para mí misma y para mi familia. Se transformaron también mis sueños, antes pensaba en hacer cosas con él, ahora vivo para proteger su legado y dar a conocer su obra e importancia.

¿Cómo es tu relación con la música? Dicen que tú deseas componer pero no te arriesgas, ¿llegarás a asumir ese reto personal  o no lo enfrentarás?
Tengo miedo a enfrentarme a la música sin el aval de mi papá, hubiese sido importante para mí su visto bueno, que me ayudara en ese proceso. Y me da miedo, no llegar a componer tan bien como él, no ser tan buena como mi abuela, el apellido y el legado pesan.  Me arriesgo a escribir, luego pienso que no es suficientemente bueno y lo dejo a un lado. Vuelvo y retomo pero no tengo un cuaderno donde tenga todo lo que he escrito. Hay cositas por aquí en un papel, otras por allá en otra libreta, algunas más elaboradas que otras, pero es mi sueño hacer música, componer, aunque no soy músico. Mi primer acercamiento fue el piano, es un instrumento muy completo, ahora me arrepiento de no haber tenido el coraje y la disciplina para asumirlo, me serviría mucho ahora que quiero hacer música.

¿Actualmente como es tu relación con el Grupo Niche? ¿Cómo defender ese legado y semejante responsabilidad sin ser ninguno de los hermanos músico? 
Desde que mi papá no está, el Grupo Niche bajo la gerencia de mi hermana Yanila ha tenido la convicción de que esto sigue, la vida sin él seguía y de alguna manera teníamos que consolidar la unión de la orquesta y cumplir con los compromisos que para ese momento ya estaban pactados. Mi papá nos decía que su obra podía durar 30 años, tal cual como él la dejó, que dependía de nosotros la continuidad del legado. Teniendo en cuenta que ninguno de sus hijos es músico si resulta difícil, se fue el genio, se fue el autor y compositor, el perfeccionista, el diseñador y arquitecto de su grupo. Pero con la experiencia de mi hermana en la parte artística y comercial, hemos podido consolidar un álbum en conmemoración a los 35 aniversario que ha sido nominado a Grammy Anglo y Latino así como premios Billboard en el 2016, estos reconocimientos ratifican que se están tomando las decisiones musicales correctas para no solo quedarnos con lo que hizo mi papá sino seguir produciendo buena música.

Cómo nació la idea del Museo de la salsa Jairo Varela?
La idea del Museo nace de la necesidad de buscarle un lugar a los ítems u objetos que eran parte de la historia de la salsa en Cali y de la vida de mi papá, por un embargo por impuestos el edificio de la Calle 5 con 39 seria adjudicado a la Dian, y sus cosas sin un lugar para disponerlas. Decidí acercarme a Umberto Valverde para que me asesorara en el proyecto, teniendo en cuenta que es el biógrafo de mi padre y por su trayectoria cultural. No había nada que lo identificara con el espacio, que llevaba el nombre mi padre. Con el apoyo de María Elena Quiñones, como secretaria de Cultura, durante la administración de Alcalde Rodrigo Guerrero consolidamos lo que inicialmente comenzó como una Sala de Exposición Permanente Jairo Varela, con la exhibición de 20 fotos, y hoy tres años después tiene cara de Museo.

Hazme un resumen de la actividad del museo y sus logros en tres años
Hemos logrado las visitas de artistas nacionales e internacionales. Tras la visita de Oscar De León se abrió el camino de las donaciones, tenemos la donación de las partituras de lloraras. Luego, comenzamos a crear propuestas y actividades culturales, como la participación en la Feria de Cali 2015, donde trajimos a Omer Pardillo Cid, y donó el vestido y la peluca de Celia Cruz. Hemos recibido donación por parte de Mario Ortiz, Charly Aponte, Ismael Miranda, Papo Lucca, la donación de las maracas de Caíto hecha por Lida Corredor, Álex León donó las partituras de Menéate, Yuri Buenaventura su bicicleta, y Luis Eduardo Hernández El Mulato de Swing Latino.  Hemos hecho ruedas de prensa, conferencias, talleres de música como el vocal de Diana Serna.

Cuéntanos un poco los dos eventos que has realizado en la Plazoleta Varela en estos dos años, diciembre 2016 y diciembre 2017?
Realizamos convenios de asociación con Corfecali, participando de la programación de la Feria, haciendo el Homenaje a Joe en 2016 y en 2017 realizando el primer Encuentro de Salsa a lo Niche. Dos eventos que han dejado recordación y que son una novedad para la Feria de Cali, es la creación de nuevos espacios y nuevas actividades.

¿Cómo te sueñas el Museo Jairo Varela en un futuro?
Me sueño un Museo vivo, activo e interactivo. Un Museo donde propios y turistas se apropien de la salsa, de nuestra identidad. Propositivo, debemos generar proyectos, actividades y sobre todo veo en el Museo un sentido social de la fundación para desarrollar la escuela de música.

¿Cuál es tu opinión del estado de la salsa en Cali, en todas sus expresiones, tanto musicales como bailables?
La salsa en Cali vive, se siente, el género está presente. Musicalmente contamos con las orquestas y los mejores instrumentistas que trabajan con los artistas internacionales, Además del baile que nos representa con mucho honor. La pregunta es cómo debemos hacer enamorar a la juventud de esta tradición.

¿Si tú fueras música que te gustaría hacer?
Quiero producir salsa, también música experimental, instrumental. El arranque sería salsa, luego me gustaría explorar otros géneros. Poder componer y producir mis propias canciones, ese es otro sueño, que le pido a Dios me dé la dicha de conquistar.

¿Cuál es el futuro del Grupo Niche? En algún momento el Grupo Niche pensará en grabar composiciones nuevas?
El futuro de Niche es claro, debemos mantener y proteger el sonido Niche, el cual ya está en el chip de todos los seguidores. Hay que producir para seguir vigentes, es necesario producir nueva música. Para ello se requiere un trabajo de ingeniería musical, escoger el compositor, escoger la letra, el arreglo, escoger dentro del grupo el intérprete, aplicar la mezcla y masterización, hasta el orden en que se pongan las canciones, si es un sencillo o si es un álbum.  Todas esas acciones y procesos son los que van a determinar el éxito o fracaso de la producción. Para el futuro de Niche veo que debemos tener cuidado en escoger, planear y proyectar en términos musicales el sonido que queremos mantener y lo nuevo que debemos crear. Mi papá se caracterizó por innovar y eso es lo que debemos hacer con la salsa. Innovar, más allá de las colaboraciones, innovar en formato y sonido.

 UMBERTO VALVERDE

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