13 “reglas” para usar mejor tu smartphone

jovenes-smarthpone

No imaginamos la vida sin celular. Lo tenemos pegado al cuerpo y el miedo de quedarnos sin batería hizo que sumemos a la cartera un cargador portátil. Después de la billetera, es lo primero que guardamos antes de salir de casa, incluso antes de los documentos, según una encuesta realizada a madres y padres por OhPanel!, a pedido de Oreo. Lo miramos alrededor de 150 veces por día y no lo apagamos ni en el cine porque no podemos concebir estar dos horas “desconectadas”, entonces, lo dejamos en vibrador o en silencio. ¿Cómo equilibrar el uso del smartphone, respetando a los que tenemos enfrente y sin sentir que nos “quedamos afuera” porque no estamos al tanto de los últimísimos trending topics? Algunas sugerencias para usar mejor el celular y aprovechar tu presente de la mejor manera.

7 pautas de etiqueta y protocolo
Si bien los celulares facilitan la comunicación, su uso excesivo afecta negativamente las vínculos. El phubbing le da nombre a esa incomodidad: unión de las palabras inglesas phone y snubbing, describe el acto de menospreciar a quien nos acompaña al prestar más atención a los aparatos electrónicos. El sitio Stop Phubbing es uno de los exponentes de esta “movida”, con más de 28 mil “me gusta” en Facebook. Además, llevan adelante una encuesta entre los usuarios que, aunque sesgada, puede dar una idea de cuán molesto puede ser el uso del celular mientras otros están presentes: de un total de 36 mil votos, el 81% se suma a esta llamada de atención.

Edith Cortelezzi, capacitadora en ceremonial y protocolo y autora del libro “Buenos modales, mejores negocios”, asegura a Entremujeres que las comunicaciones telefónicas tienen sus propias reglas: “La aparición del teléfono móvil marcó un hito no solo tecnológico, sino también social. Su uso se está convirtiendo en abuso. Empleémoslo con prudencia, con libertad y con respeto hacia los otros, y evitemos utilizarlos en situaciones molestas para los demás”.

Para listar los comportamientos inoportunos -e incluso peligrosos- en relación al uso del celular le pedimos ayuda a tres profesionales: el psicólogo Santiago Gómez, director de Decidir Vivir Mejor y del Centro de Psicología Cognitiva, la abogada Lorena C. Bolzon, master en e-learning, orientadora familiar y directora de estudios del Instituto de Ciencias para la Familia de la Universidad Austral, y la licenciada María Gabriela Fernández Ortega, del Centro de Estudios del Estrés y la Ansiedad Hémera, nos dicen que, para mantener una buena convivencia, prestes atención a lo siguiente:

* No uses el celular si estás manejando. Es la regla básica. Cuidate a vos, a tus acompañantes y al resto del mundo que se cruce con vos mientras estás en el auto. Si sos peatón, dejá el celular –al menos- cuando cruzás la calle y mirá para ambos lados. Para evitar accidentes, ya crearon en Japón un carril para personas que caminan mirando el celular.

* Ponelo en silencio todas las veces que sea necesario. Ya sea en una entrevista de trabajo, durante una clase o una jornada de estudio, en el cine o en el hospital. Evitá que suene en lugares donde puede molestar a otros. En caso de tener la necesidad de hablar con alguien, es recomendable que te dirijas a un sector más reservado.

* Sacá el celular de la mesa. Además de mantener la tele apagada, no uses el teléfono cuando estás almorzando o cenando en familia. Recordá que es uno de los pocos momentos donde podés realmente “compartir” con ellos.

* No documentes todo. No todo el mundo quiere esperar para comer esa tentadora medialuna para que le saques una foto para subir a Instagram. Hay momentos que está bueno que te guardes para vos y para los que te quieren.

* Dejalo guardado en los eventos o reuniones sociales. No lo tengas en la mano cuando estás con amigos o parientes. Concentrate en la persona que está frente tuyo y priorizá el contacto “real” antes que el virtual. Disfrutá de la compañía de los que te rodean sino, ¿para qué te reuniste con ellos?

* Avisá si necesitás usarlo de todas formas. Si estás con una amiga o en una reunión y estás esperando un llamado o necesitás chequear si te llegó un mail de tu jefe, explicale la situación a la otra persona, para que no sienta que estás restándole importancia a la charla que están manteniendo.

* Usá los auriculares en lugares públicos; guardalos cuando estás con amigos. Tené en cuenta que no todos quieren escuchar tus listas de reproducción o el último álbum de tu banda favorita cuando estás en el subte o en el colectivo. Si estás en una reunión, la idea es que interactúes con otras personas: dejá de lado tus auriculares y sumate a la charla.

Manejá la tecnología (que no sea al revés)

El celular debe ser un medio y no un fin, un medio de comunicación y no una herramienta de entretenimiento, y menos, una adicción, dice a Entremujeres Beatriz V. Goyoaga, periodista, instructora de meditación y coordinadora de El Arte de Vivir para Latinoamérica y España. “Preguntate: ¿Quiero estar informada o ser feliz? ¿Quiero enterarme de otro chisme o dar el 100% de mí a mi pareja, a mi reunión o a mis amigas?”

Mirar el celular compulsivamente o dejarlo “a mano” por si suena no sólo pueden alejarnos del mundo “real”, sino que nos generan un estado de alerta permanente que no es bueno para nosotras mismas. Gómez, Bolzon y Fernández Ortega nos ayudan a establecer 6 pautas para usar inteligente y sanamente la tecnología móvil:

* Usá un reloj despertador (y no el celular). Cuando te vayas a dormir, ponelo lejos de la cama para evitar la tentación de chequear mails o ver quién está conectado. Dejalo cargando fuera del dormitorio.

* No lo uses cuando estés aburrida. Llevate un libro para leer en el colectivo, aprovechá para anotar algunas ideas creativas, escuchá música o disfrutá el paisaje que te regala el otro lado de la ventanilla, pero no mires la pantallita del celular compulsivamente.

* Limitá el uso de las redes sociales. Ponete un límite, ya sea para “ver” qué pasa en Facebook o Twitter, así como también para chequear mensajes, correos electrónicos o chats de Whatsapp. Establecé parámetros posibles, por ejemplo, revisarlas dos veces por día.

* No lo tengas siempre encima. Cuando llegás a casa, dejalo guardado en la cartera o sobre el escritorio. No lo dejes “disponible” y a la vista, para evitar la tentación de tan solo curiosear si alguien llamó. El Centro Pew Research de Washington, Estados Unidos, ya documentó una nueva problemática: el “vicio” de mirar el celular aunque no haya sonado. Intentá evitarla.

* Desconectate por un rato. El 71% de los argentinos que tienen un celular inteligente dice que no saldrían de su hogar sin el suyo: la nomofobia (del inglés “no mobile phone phobia”) describe el miedo a no tener el celular encima. Pero no estás desnuda si te olvidás en casa el celular y mucho menos el mundo dejará de girar si no respondés un mensaje inmediatamente. ¿Podés bajar a hacer las compras sin llevarlo? ¿Qué pasa si lo dejás media hora, o lo apagás? Esto será una buena práctica que te ayudará a no generar dependencia.

* Recordá: el presente es ahora. Estar conectada es excelente, pero hacerlo permanentemente y tratar de seguir tus tareas o actividades en simultáneo implicará que tengas que diversificar tu atención y eso afectará tu capacidad de concentración. La realidad que existe por sobre todas es la del aquí y ahora. La realidad virtual es algo a lo que podés acceder en cualquier momento, lo que no quiere decir en “todo” momento.

Los smartphones son una herramienta que, como todas, viene con sus utilidades y sus riesgos. Leandro Taub, autor de los libros “La mente oculta” y “Sabiduría casera”, dice que, “como la televisión, el cine, la radio o Internet, el celular es un carbón: pulido se hace diamante; mal utilizado, solo nos ensucia”.

clarin.com

About The Author

Related posts

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *