Muere el maestro Pijuán

José Juan Piñero González, conocido artísticamente como Pijuán, falleció hoy, a los 75 años, según confirmó su hija a través de una emotiva carta en Facebook.

El pianista y director musical grabó más de una treintena de producciones, mantenía en TeleOro el espacio Con la música x dentro e instauró el concepto Pijuán y los Baby Boomers.

A continuación las expresiones de su hija, Nancy Piñero Vega.

Esta mañana cargó su amado piano hasta la otra orilla, este hijo de una sola patria: dueño de un talento tan inmenso, que se tradujo en la tinta para escribir su nombre en mayúsculas, en la historia musical del País.

Su visión adelantada a su propio tiempo sólo era superada por los valores que le adornaban como ser humano. De eso somos testigos sus tres hijos, su compañera, colegas músicos, familiares y demás allegados.

Ésta es la nota que ninguna hija quisiera escribir jamás. Menos cuando se trata de alguien que a golpes de cariño y solidaridad, labró gran parte de lo que eres hoy.

Mi padre, el progenitor también de Cristinita y Pijuancito; ese cuya primera disquera se llamó “Nancita Records”, protagonista de aventuras y desventuras que nutrieron nuestro más amoroso anecdotario…marchó. Partió con sus arreglos poblados de corcheas a deleitar a los que ya se fueron. Puedo imaginar los estruendosos aplausos de mis abuelos Pincho y Opa al recibirle.

El País conoce su trayectoria musical, radial y televisiva. Tanto, como el poder de sus manos prodigiosas y el alcance de sus oídos agudos. Lo que quizás ignoren los boricuas de aquí y de allá, es que Papi se vaciaba los bolsillos por otros, a la menor provocación: personificó el más -inusitado sentido del desprendimiento y un inquebrantable espíritu de lucha. No se rendía por nada.

Mis hermanos y yo nos quedamos con eso. Hoy los tres dejamos de ser un poco niños, pero nos encontramos fortalecidos al tener la más absoluta certeza de que Papi fue feliz hasta el último instante de su vida terrenal. Marchó con las botas puestas, dejando huellas que como su talento…son imperecederas.

Papi, eres eterno. Eres mi ejemplo.

Eres…el Maestro Pijuan.                                                                                                                                                 

ElVocero

 

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