Aniversario entre anécdotas y memorias

2018: la salsa es representada por un artista auténtico que, a pesar de los altibajos del género, revalida como su más grande exponente internacional.

El Caballero de la Salsa se presentó a casa llena en el Choliseo de Puerto Rico. (Foto Jaime Torres Torres para Fundación Nacional para la Cultura Popular)

Y para orgullo es un hijo de Puerto Rico, formado en la tradición de grandes maestros como Elias Lopés, Tommy Olivencia y Willie Rosario.

Hablamos de Gilbertito Santa Rosa, quien anoche revalidó como el intérprete más querido del género con su espectáculo “40 y contando”, celebrado a casa llena en el Coliseo de Puerto Rico José Miguel Agrelot.

La primera parte de la producción de Rafo Muñiz y PROLat Entertainmet pasó revista a parte de sus éxitos románticos como solista con Sony, iniciando el recorrido con “Déjate querer”, que desembocó en una descarga oportuna para el despliegue de sus habilidades como timbalero y minutos después como bailarín, junto a la corista Michelle Brava.

Los extraordinarios detalles de la puesta en escena de PROLat son inmediatamente evidentes con la segunda canción del programa: “Vino tinto”, cuyo video digital es su complemento perfecto.

Así, la proyección de gráficas, con un diseño lumínico espectacular, sostuvo las interpretaciones de “Un montón de Estrellas”, “Yo no te pido” y “Conciencia”, esta el detonante de la primera ovación del concierto.

El maestro Willie Rosario fue uno de los invitados de Santa Rosa para la celebración. (Foto Jaime Torres Torres para Fundación Nacional para la Cultura Popular)

Tras sus palabras de agradecimiento a su incondicional grey de seguidores, la música continuó con “Derroche”, un éxito de Manuel Jiménez y Ramón Sánchez que propicia otro espacio para las coreografías.

Gilberto invitó al pianista Víctor García para estrenar “El Amor de los amores” de su disco con la Sonora Sanjuanera, cuya distribución está en su agenda.

La bomba “No me dejes solo”, de su clásico “Punto de vista”, expone su talento como percusionista, tocando el ritmo afroboricua en el quinto.

Consciente de que febrero es el mes de los enamorados, Gilbertito arrulló a los presentes con los boleros “Un amor para la historia” y “Mentira”.

Fue la transición ideal para la evocación, mediante un popurrí, de sus inicios en la música. Así el artista recibió en el escenario a Don Perignon, Mario Ortiz Jr., Paquito Guzmán, Tommy Olivencia Jr. y Willie Rosario para honrar a sus mentores con los éxitos “La ley # 10”, la rumba “Los rosales”, “Satisfacción”, “Atrevida”, cuyo coro fue tarareado por el soberano, la pachanga “Como sube la gasolina” y “Lluvia”, respectivamente.

La obra del panameño Omar Alfanno ha sido decisiva en su ascenso, marcando episodios de gran consolidación popular con los éxitos “Sin voluntad”, “Mal herido” y “Me volvieron a hablar de ella”.

Victor Manuelle no pudo faltar en tan importante ocasión para su padrino en la salsa. (Foto Jaime Torres Torres para Fundación Nacional para la Cultura Popular)

Hilvanado con astucia, el Caballero de la Salsa se encaminó por la ruta romántica con “Que manera de quererte”, “Impaciencia”, “Sombra loca” y “Almas gemelas”, que dedicó a la pareja de Nicole y Nelson, quien públicamente le pidió a su novia que se case con él.

El desfile de estrellas invitadas prosiguió con Pirulo y su descarga en el timbal en “Que se sepa”, un hit del Apollo Sound de Roberto Roena, y con el Sonero de la Juventud, Víctor Manuelle, uno de sus discípulos y quien anoche soneó con él “Salsa pa’ olvidar las penas”, luego de que Gilberto interpretara su bolero “Si te contaran”.

Su caballerosidad fue evidente al reconocer la contribución de sus compañeros cantantes durante la década de 1990. La aparición de invitados superó las expectativas de su fanaticada al anunciar a Tito Nieves, Luis Enrique y Eddie Santiago, apelando a la nostalgia y los recuerdos con “De mí enamórate”, “Tú no le amas, le temes” y “Tú me quemas”, en uno de los segmentos más aplaudidos de la función.

Como era de imaginar, el Caballero de la Salsa reservó para el final “Vivir sin ella”, compartiendo sus soneos con Luis, Tito y Eddie.

“Quiero agradecer a mi País porque no me tuve que mudar de aquí para hacer mi carrera”, dijo Gilbertito casi al final, aprovechando para reconocer la presencia de sus amigos Ángelo Medina, Luisito Vigoreaux, Mario “Quijote” Morales, Miguel Cotto, Ismael Miranda, Dagmar, Cucco Peña, Chucho Avellanet y otros.

Luis Enrique, Eddie Santiago y Tito Nieves también compartieron la ocasión con Gilbertito. (Foto Jaime Torres Torres para Fundación Nacional para la Cultura Popular)

Al filo de la medianoche, restaba alrededor de una decena de éxitos, de su etapa inicial como solista con Combo Récords y que propiciaron su firma con la multinacional Sony: “Sin un amor”, “Tú” y “Tengo una muñeca”, según se desprende del rundown enviado por correo electrónico a la prensa especializada.

Dirigida por el trombonista Georgie Torres, la orquesta del Caballero estuvo a la altura de la celebración de sus 40.

Tras la presentación de sus talentosos músicos, Gilbertito continuó con “Conteo regresivo”, sellando su gloriosa noche con “Perdóname”, emblema de un repertorio selecto que exalta a la mujer, una de sus virtudes artísticas en su carrera de cuatro décadas.

“Perdóname”, motivo para el despliegue de su virtuosismo en el arte del soneo, fue tarareada por la multitud que desbordó el Choliseo, dando paso a “El arte de perdonar” con Vico C.

Fue una celebración en grande del 40 aniversario de Gilberto Santa Rosa. Fiesta salsera entre anécdotas y memorias, con un artista genuino que es el puente entre la generación musical de 1970 y la que se desarrolló a partir de 1990.

Fundación Nacional para la Cultura Popular

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