Recuerdan los 30 años de la muerte de Ismael Rivera

San Juan – Rafael Ithier, actual director musical de la orquesta El Gran Combo de Puerto Rico, rememoró en entrevista con Efe la carrera del cantante Ismael Rivera, de quien se cumplen hoy 30 años de su fallecimiento y cuya fecha se recordará con un “plenazo” frente a su panteón.

“Ismael era un dotado”, resaltó Ithier a Efe sobre Rivera (1931-1987), conocido en el mundo artístico como “El Sonero Mayor”, por sus dotes interpretativos en el “soneo”, improvisación rítmica dentro de las canciones del género de la salsa.

“Yo hablo con la gente, y me preguntan sobre lo que hacía Ismael y no me creen: que la mayoría de las canciones que él grababa, no las escuchaba de antemano para saber cómo iba la melodía del tema”, destacó Ithier sobre el legendario cantante y a quien este sábado recordarán en el cementerio de Villa Palmeras, en Santurce.

Ithier contó que conoció a Rivera mediante Rafael Cortijo, uno de los precursores de la salsa, la bomba y la plena, pues durante sus vacaciones, se hospedaba en una calle detrás de la centenaria Central High, adyacente a la Calle Culto, donde residía Cortijo, en el sector sanjuanero de Santurce.

Bautizado también como “El brujo”, Rivera residía junto a sus padres, Luis Rivera Esquilín y Margarita Rivera García, en la Calle Calma, un poco distante de donde vivía Cortijo.

Rivera soñó desde niño con la idea de ser cantante, aunque trabajó como limpiabotas y albañil, según relata el libro “Historia de la salsa”, del historiador, sociólogo y periodista puertorriqueño Hiram Guadalupe.

(Xavier J. Araújo Berríos)

En 1948 y con tal solo 17 años, Rivera fue reclutado como “bongosero” en el Conjunto Monterrey, dirigido por Monchito Muley.

No obstante, en 1952, Rivera fue reclutado por el servicio militar para servir en el Ejército de Estados Unidos, aunque fue licenciado por no hablar inglés según la versión de algunos historiadores.

Tras su licenciamiento, Rivera se unió al Combo de Rafael Cortijo.

Sobre Cortijo, a quien Ithier siempre mencionó en la entrevista a Efe por su primer nombre y no por su apellido como mayormente los aficionados más le conocen, recordó que tocaba conga desde muchachito, pero su pasatiempo era bailar, mientras que Rivera cantaba.

“Yo tocaba piano. Lo que tocábamos era guaracha y plena. ¿Salsa? Ni pensarlo”, rememoró Ithier, quien al igual que Cortijo, aprendió a tocar su instrumento de manera autodidacta.

“Cuando yo llegaba, se ponían a tocar una cosa que ni yo mismo sabía lo que era”, admitió Ithier, quien junto a Rivera, Martín Quiñones, Miguel Cruz y Sammy Ayala conformaron a principios de la década del cincuenta el Combo de Rafael Cortijo.

Ithier recordó que una de las primeras grabaciones del grupo fue “Bombón de elena”, escrita por Rafael Cepeda, patriarca del género autóctono de la bomba, e interpretada por Rivera.

“Cuando Ismael hizo eso, aquello explotó”, resaltó Ithier sobre aquel momento que entonces catapultó a la agrupación a presentarse en Nueva York.

Otras reconocidas canciones que Rivera dejó en su legado, fueron “Maquinolandera”, “El Nazareno”, “Las caras lindas”, “La Perla”, “Dime por qué” y “Perfume de rosas”.

Sobre esta última, Ithier recordó que cuando Rivera terminó de grabarla en un estudio en Nueva York, el legendario pianista le cuestionó al intérprete si de antemano conocía cómo tenía que interpretarla.

“Cuando terminó de grabar esa canción, yo le pregunté si conocía el tema. Me dijo: ‘ese era yo, al menos que fuera un duende que pusieron ahí’. Así era él. Se paraba ahí sin saber el número y empezaba a cantar. Uno dice esto y la gente no lo cree, porque ahora tienen que practicar veinte veces”, rememoró.

Con Cortijo y su Combo, no obstante, Rivera permaneció en el grupo hasta el año 1962, cuando de regreso a Puerto Rico después de una gira de presentaciones en Panamá, el artista fue detenido por posesión de drogas e ingresado en una prisión en Lexington, Kentucky.

A su salida de prisión, Rivera se reintegró a la agrupación de Cortijo y grabó los discos “Bienvenido” (1966) y “Con todos los hierros” (1967).

Sin embargo, tras una serie de presentaciones en Nueva York, Rivera creó el grupo Los Cachimbos, con la que grabó doce discos y siguió cosechando éxitos internacionales.

“Ismael era ‘presentao’ y se metía a cantar donde sea y se superó. Yo pensé que el tipo no iba a llegar y voló”, resaltó Ithier del también intérprete de otros éxitos como “Perico”, “Besitos de coco” y “Mi negrita me espera”, y quien murió de un infarto en su hogar el 13 de mayo de 1987.                                                                                                  

EFE

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